El Bank of China participó del REPO por US$ 3.000 millones que tomó la Argentina para afrontar pagos inmediatos, en una operación liderada por seis bancos internacionales.
En una operación que generó sorpresa en el mercado, el Bank of China formó parte del grupo de entidades internacionales que le prestaron a la Argentina US$ 3.000 millones para asegurar el pago de un vencimiento de deuda por US$ 4.300 millones. La participación del banco chino se dio en el marco de un préstamo tipo REPO (garantizado) firmado por el Banco Central a un año, con una tasa del 7,4%.
Según fuentes citadas por la agencia Bloomberg, el acuerdo incluyó al Santander, BBVA y Deutsche Bank, que aportaron alrededor de US$ 680 millones cada uno; Goldman Sachs contribuyó con US$ 510 millones; JP Morgan con US$ 340 millones; y el Bank of China con cerca de US$ 100 millones.
Como garantía, el Gobierno entregó bonos locales en dólares con vencimiento en 2035 y 2038 —los denominados Bonares— sobre los cuales se aplicó un descuento del 40%. Esto implicó que el país debiera ceder títulos por unos US$ 5.000 millones para acceder a los US$ 3.000 millones en efectivo.
La operación se concretó luego de que Estados Unidos concediera a la Argentina un swap por US$ 20.000 millones, en un contexto de tensión geopolítica con China. En paralelo, el Banco Central volvió a comprar divisas tras nueve meses sin intervenir, mientras que el Tesoro utilizó parte de los fondos obtenidos por la privatización de centrales hidroeléctricas.
Analistas destacaron que el acuerdo no solo apunta a cubrir vencimientos inmediatos, sino también a reforzar las reservas y construir un puente financiero hasta el ingreso de la cosecha. No obstante, el nuevo REPO también pone de relieve la necesidad de que la Argentina recupere el acceso a los mercados internacionales en un escenario de crecientes obligaciones de corto plazo.
Fuente y fotos: Clarín - Nuevo Diario
