FATUN y CONADU rechazaron el aumento unilateral del Gobierno y advierten que la universidad pública corre riesgo en 2026. Los gremios universitarios denuncian el peor ajuste en 20 años.
La Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales cuestionó el bono de $50.000 y el incremento del 2% dispuesto por la Secretaría de Políticas Universitarias sin negociación previa. Denunció una nueva avanzada contra el salario no docente y advirtió sobre la violación de la Ley de Financiamiento Universitario.
La Secretaría de Políticas Universitarias informó el envío de un instructivo que establece, de manera unilateral, un bono remunerativo no bonificable de $50.000 por única vez a partir de diciembre y un aumento del 2% en los salarios de las y los trabajadores no docentes de las Universidades Nacionales desde diciembre de 2025.
Desde la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN) cuestionaron duramente la medida y denunciaron que el incremento fue dispuesto “de forma intempestiva, autoritaria y sin ningún tipo de negociación salarial”, en una nueva muestra del desconocimiento del Gobierno nacional hacia las instancias paritarias.
“No vamos a aceptar aumentos impuestos”
En ese sentido, la organización sindical que conduce Walter Merkis fue categórica al advertir que no aceptará nuevos intentos de imponer aumentos salariales de manera unilateral. “No vamos a aceptar nuevamente aumentos sin paritarias y sin argumentos lógicos, cuyo único objetivo es ajustar a las y los trabajadores universitarios para seguir pagando la fiesta de la timba financiera para unos pocos”, señalaron. Para el colectivo no docente, la política salarial del Gobierno no solo deteriora el poder adquisitivo, sino que forma parte de una estrategia de ajuste más amplia sobre el sistema universitario público.
Universidades públicas, un valor social irrenunciable
Desde FATUN recordaron que las Universidades Nacionales constituyen “un valor inquebrantable para el conjunto social del pueblo argentino”, algo que —afirmaron— quedó claramente demostrado en cada una de las movilizaciones y Marchas Universitarias Federales realizadas en todo el país durante el último tiempo.
En ese marco, el sector no docente exigió la reapertura urgente de las negociaciones paritarias, al remarcar que “la Argentina es un país democrático, con instituciones que deben ser respetadas, valoradas y financiadas”.
Denuncia por violación de la Ley de Financiamiento Universitario
La federación sindical también alertó que el Gobierno nacional no solo se niega a reabrir las paritarias, sino que además está incumpliendo la Ley de Financiamiento Universitario, consensuada oportunamente por el Congreso.
Según advirtieron, esta conducta se inscribe en una misma lógica que intenta avanzar con una reforma laboral que, de aprobarse, “significaría un retroceso a épocas coloniales y de surgimiento del Estado-Nación”, con una fuerte pérdida de derechos para las y los trabajadores.
“Sin universidad pública no hay futuro”
Finalmente, desde FATUN llamaron al Gobierno nacional a recapacitar y abandonar prácticas que calificaron como antidemocráticas. “Estas conductas solo conducen al deterioro del tejido social. Sin universidades públicas no hay ascenso social posible y no habrá futuro para nuestro país”, concluyeron.
También, en el marco de la crisis educativa con aumento salarial insuficiente; los gremios universitarios denuncian el peor ajuste en 20 años. En ese contexto, FATUN y CONADU rechazaron el aumento unilateral del Gobierno y advierten que la universidad pública corre riesgo en 2026.
Aumento salarial universitario: alerta gremial
Se trata de FATUN y la CONADU quien alertaron que esta medida no solo está muy por debajo de la inflación, sino que llega tarde respecto al resto de los estatales, profundizando el ataque a la universidad pública.
Desde la primera entidad mencionada (FATUN) remarcaron que es necesario reabrir urgentemente las paritarias para garantizar la recomposición salarial y discutir condiciones laborales. Mientras tanto, la mayoría de los trabajadores docentes de las universidades mantienen su salario congelado en $250 mil desde hace un año, lo que evidencia un deterioro histórico de los ingresos.
Por su parte, la CONADU sostuvo que el aumento decretado por el Gobierno —2% retroactivo y bonos no remunerativos de $12.500, $25.000 y $50.000 según la dedicación— no cubre la pérdida de poder adquisitivo ni garantiza el funcionamiento normal del sistema universitario. Además, advirtieron que con estos salarios la universidad pública no funciona, alertando sobre el impacto directo en docentes y estudiantes.
El sindicato nacional exigió que se cumpla la ley vigente y se convoque de manera inmediata a la paritaria universitaria, para recomponer los salarios y debatir condiciones de trabajo y formación docente. Asimismo, adelantaron que en las próximas semanas definirán colectivamente las medidas de acción gremial de cara al inicio del ciclo lectivo 2026.
Los gremios coinciden en que la situación actual constituye el ajuste más profundo sobre la universidad pública en más de 20 años, con impacto directo en el funcionamiento de las instituciones y la continuidad del ciclo académico.
Fuente y fotos: Data Gremial - Mundo Gremial





