El mandatario amenazó con un ataque de gran envergadura por el cierre del estrecho de Ormuz. Irán respondió que no hará caso a amenazas "de una guerra que él empezó".
Buques comerciales cerca del Estrecho de Ormuz, este domingo, en el norte de Ras al-Jaima (Emiratos Árabes). Irán respondió este domingo a las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de bombardear su infraestructura energética diciendo que no se van a dejar amedrentar.
Trump había dicho la noche anterior que Estados Unidos iba a atacar centrales eléctricas iraníes si el régimen persa no reabre el paso por el estrecho de Ormuz "dentro de 48 horas". Irán había restringido parcialmente el paso por el estrecho desde finales de febrero, con la posibilidad de usar minas marítimas y otros disuasorios, en reacción a los bombardeos estadounidenses e israelíes que desataron la actual guerra en el Medio Oriente.
El cierre parcial del estrecho ha dificultado el movimiento de petróleo y crudo mundial, disparando los precios de la gasolina. Este domingo, el canciller iraní Abbas Araghchi dijo que "el estrecho no está propiamente cerrado" sino que "los barcos dudan si transitar a causa de la guerra que tú [Trump] iniciaste, porque no fue Irán".
Hablándole a Trump, Araghchi dijo: "intente en vez usar el respeto, porque la libertad de navegación no puede existir si no hay libertad de comercio", refiriéndose a las sanciones estadounidenses sobre barcos petroleros iraníes.
Más temprano el domingo, el régimen iraní había dicho que, si Trump realizaba los ataques con los que ha amagado, Irán responderá con sus propios bombardeos a instalaciones de energía y de desalinización del agua que sean de propiedad estadounidense en naciones de Medio Oriente. La desalinización, el proceso de convertir agua de mar en agua potable, es fundamental para el suministro de agua en todo Israel y en muchos de los países en el Golfo persa que son vecinos de Irán.
El ultimátum de Trump y la respuesta iraní llegan al empezar la cuarta semana de la actual guerra en Medio Oriente, marcada en días recientes por ataques israelíes a instalaciones nucleares de Irán y la respuesta iraní de lanzamientos de misiles a ciudades al sur de Israel donde también hay instalaciones nucleares. Irán también logró hace poco demostrar el uso de misiles de más largo alcance al atacar el sábado una base conjunta del Reino Unido y Estados Unidos en el océano Índico.
“Opciones limitadas”
Dado que Irán no da muestras de ceder ante las amenazas de Trump, parece haber "opciones limitadas para abrir el estrecho", a decir de Ross Harrison, investigador principal del Middle East Institute y autor de Decoding Iran’s Foreign Policy. "Creo que tal vez [el presidente Trump] se está dando cuenta de ello", agregó el investigador.
“A menos que eliminen por completo toda posibilidad de que los iraníes respondan, lo cual no creo que sea el caso, las acciones meramente militares por sí solas para intentar abrir el estrecho probablemente no tendrían el efecto deseado de aliviar los mercados petroleros y los precios”, explicó Harrison este domingo en una entrevista telefónica con nuestra cadena hermana NBC News. “Los barcos no van a pasar, y las compañías de seguros no van a asegurar a las embarcaciones mientras haya una guerra activa”, añadió.
Con los ataques iraníes a buques en la zona del estrecho de Ormuz, que lo han cerrado de facto al tráfico marítimo, los precios del petróleo se han disparado a nivel mundial, con un aumento de 93 centavos por galón en los precios minoristas de la gasolina y un alza de más del 70% en el precio del crudo estadounidense desde principios de año.
Irán ha permitido el tránsito de un pequeño número de buques por el estrecho. Ali Mousavi, representante del país ante la agencia marítima de las Naciones Unidas, declaró el viernes a la agencia estatal de noticias china Xinhua que los buques, excepto aquellos que “pertenecen a nuestros enemigos”, podrían solicitar permiso para pasar, aunque Irán parece haber atacado varios que no serían estadounidenses ni israelíes.
Trump ha pedido repetidamente a los aliados de Estados Unidos que ayuden a "despejar" el estrecho de Ormuz, sin mucho éxito, y el viernes afirmó ante la prensa que China, Japón y la OTAN deberían intervenir.
Poco probable que Irán ceda
Aniseh Bassiri Tabrizi, investigadora asociada del programa de Medio Oriente y Norte de África de Chatham House, dijo que era “poco probable” que Irán “cediera a la presión” que Trump está tratando de ejercer.
“Creo que esto es el resultado de la falta de planificación y del hecho de que la Administración Trump no previó la respuesta de la parte iraní”, dijo este domingo. “Pero es poco probable que las amenazas tengan algún impacto, e Irán, de hecho, va a seguir tratando de aumentar los costos, pensando que esta es la única manera de que Estados Unidos y, por lo tanto, también Israel, dejen de amenazar con nuevas acciones una vez que esta guerra haya terminado”.
Harrison afirmó que era hora de que Trump comenzara a buscar una salida viable para abandonar la guerra de Irán, en lugar de “subir el camino de la escalada”. Sin embargo, quedaba la pregunta de si Irán estaría dispuesto a “dejarlo salir” de la guerra en espiral.
Ali Abdollahi Aliabadi, declaró este domingo que la doctrina militar de las fuerzas armadas había “pasado de ser defensiva a ofensiva” y que las “tácticas de combate” se habían adaptado en consecuencia, informó la agencia de noticias semioficial Fars.
“El resultado de la guerra depende de la voluntad de ambas partes y en Irán existe una determinación unificada entre el pueblo, los combatientes y los líderes de continuar hasta que el agresor sea castigado, se indemnicen los daños y se garantice la disuasión futura”, afirmó. Irán amenaza con destruir las infraestructuras energéticas de todo Oriente Próximo tras el ultimátum de Trump
Irán ha igualado este domingo las amenazas de Estados Unidos al advertir que destruirá las infraestructuras energéticas que se encuentran “en toda la región” en caso de que Washington ataque las de Teherán. Así lo ha anunciado el presidente del Parlamento iraní y uno de los líderes a los que los ataques de EE UU e Israel no han dado muerte, Mohamad Baqer Qalibaf, después de que el presidente Donald Trump emitiera un ultimátum en la madrugada del sábado: si Irán no reabre el paso de Ormuz en 48 horas, escribió el presidente republicano en su red, Truth Social, la Casa Blanca “atacará y destruirá sus centrales eléctricas”.
En un mensaje publicado en X, el presidente del Parlamento iraní ha dado cuerda a la espiral bélica anticipando una ofensiva “que mantendrá los precios del petróleo elevados durante largo tiempo”. “Inmediatamente después de que nuestras plantas eléctricas sean atacadas, las infraestructuras energéticas y petrolíferas en toda la región serán consideradas objetivos legítimos y sufrirán una destrucción irreversible”, ha alertado Baqer Qalibaf, uno de los dirigentes iraníes más desafiantes.
El aviso se suma al de las Fuerzas Armadas iraníes, que amenazan de manera más concreta a las instalaciones de EE UU en Oriente Próximo. Ebrahim Zolfaqari, teniente coronel y portavoz de la Sede Central Khatam Al-Anbiya, la entidad que supervisa las operaciones militares, ha advertido que si el “enemigo” ataca las instalaciones energéticas iraníes, Teherán responderá golpeando “toda la infraestructura energética, así como las instalaciones de tecnología de la información y las plantas desalinizadoras de agua que EE UU tiene en la región”, según un comunicado difundido por la agencia de noticias iraní Fars.
El cruce de advertencias es el último pulso entre los dos países acerca del estrecho de Ormuz. Irán ha situado este lugar en el centro del conflicto desde el inicio de la ofensiva que EE UU e Israel lanzaron contra Teherán a finales de febrero, lo que ha provocado el incremento global de los precios de los combustibles. Consciente del incremento, y a pocos meses de las elecciones parlamentarias de medio mandato, que se celebrarán en noviembre, Trump redobla su presión sobre Irán para que permita la libre circulación de petroleros por Ormuz, una vía de agua a orillas de Irán por donde circula el 20% del crudo mundial.
“Si Irán no reabre el estrecho de Ormuz por completo y sin amenazas en 48 horas desde este exacto momento”, escribió Trump en su red social en la noche del sábado (hora local de la costa este, madrugada en la España peninsular), “los Estados Unidos de América golpearán y eliminarán sus múltiples centrales eléctricas, ¡empezando por la mayor de ellas!”, concluía la publicación.
Fuente y fotos: Telemundo - NBC News - El País
