Según un nuevo informe del CEPA, el volumende documentos sin fondos crece interanualmente hace 22 meses consecutivos. Otra imagen clara de las tensiones que enfrentan las empresas en medio de la crisis.
La cifra de cheques rechazados por falta de fondos sigue creciendo tras sobrepasar los niveles en plena crisis por la pandemia del Covid-19. En agosto del 2026, se rechazaron un total de 125.645, cifra que representa un 9% más que el mismo mes del año pasado. En este contexto, se observa que desde noviembre de 2023 hasta la actualidad la cantidad creció un 54%.
En marzo pasado, según un informe de la central de análisis de riesgo crediticio Fidelitas -que revela el comportamiento de uno de los instrumentos más utilizados por las PyMEs para sostener su operatoria-, se destacó que en diciembre de 2025 se alcanzó un máximo histórico: más de 97 mil cheques rechazados. A principio de año, los números se mantuvieron por encima del récord: 89.352 en enero y 86.350 en febrero. "La persistencia de estos niveles sugiere que la presión sobre el capital de trabajo de las empresas se mantiene elevada", indicaron.
En esta ocasión, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) señaló un dato más que alarmante: hace 22 meses consecutivos, los cheques sin fondo aumentan interanualmente. Mientras que, desde el inicio de la gestión libertaria de Javier Milei, observan un salto de 158% de cheques sin fondos y 105.248 unidades en agosto, reflejando un aumento del 95%, en ambos casos en comparación a noviembre de 2023.
Los datos respecto a la evolución de los cheques rechazados funcionan como un indicador indirecto de las dificultades para sostener la cadena de pagos, especialmente en segmentos donde el acceso al crédito formal es más limitado.
En el entramado productivo, el cheque diferido continúa siendo una herramienta central para financiar capital de trabajo. Su funcionamiento depende de la posibilidad de encadenar pagos futuros con ingresos esperados. Cuando ese equilibrio se altera, los rechazos comienzan a multiplicarse y afectan a proveedores, clientes y entidades financieras, amplificando el impacto más allá del emisor original. La evolución de las tasas de interés, el acceso al crédito y el ritmo de la actividad económica aparecen como variables que inciden directamente en este indicador.
La combinación de mayor cantidad de documentos sin fondos y montos en alza refleja un deterioro en las condiciones de financiamiento de corto plazo, con impacto directo en la operatoria cotidiana de las empresas, en particular en el segmento pyme, donde el uso de este instrumento sigue siendo extendido.
Supermercados e industria anticipan más recesión
Supermercados e industria manufacturera ingresan al último trimestre del año con un diagnóstico similar sobre la economía argentina: la demanda interna continúa sin alcanzar un nivel suficiente para sostener una recuperación generalizada de la actividad y las empresas no esperan una mejora significativa en los próximos meses. Ambas encuestas de tendencia de negocios fueron difundidas por el INDEC y muestran balances negativos.
Las expectativas para septiembre-noviembre llegan después de un período en el que el consumo masivo acumula meses de retroceso y la industria volvió a mostrar una caída significativa. En julio, el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI manufacturero) registró una baja interanual de 4,9 por ciento y una contracción mensual desestacionalizada de 5 por ciento, mientras que el acumulado de los primeros siete meses del año quedó 2,6 por ciento por debajo del mismo período de 2025.
La encuesta del INDEC a supermercados y autoservicios mayoristas coincide con el pronóstico. En agosto, apenas 7,9 por ciento de las empresas calificó como buena su situación comercial, mientras que 28,1 por ciento la consideró mala y 64 por ciento la ubicó como normal. El balance entre respuestas positivas y negativas quedó en -20,2 puntos. El indicador de confianza empresarial, que combina la evaluación de la situación actual, las expectativas y la situación de los stocks, se ubicó en torno a cero.
Fuente y fotos: El Destape

