"Aprendan a votar" fue el mensaje de uno de los despedidos de la histórica fábrica que cierra en Berazategui.
La histórica textil Alter, fundada en 1970, puso fin a su producción en Berazategui tras una caída del 68% en la facturación, un concurso preventivo y dos etapas de despidos que dejaron a decenas de trabajadores en la calle.
La crisis de la industria textil sumó un nuevo cierre en Berazategui. Según denunciaron sus trabajadores, Alter SAIC decidió terminar con la actividad de su planta y despedir al personal que aún permanecía en el establecimiento después de varios meses de suspensiones, caída de la producción y dificultades financieras.
Juan Benítez ingresó a la compañía el 16 de septiembre de 2011. Exactamente 15 años después, el 16 de septiembre de 2026, recibió la comunicación que lo dejó en la calle junto con todos sus compañeros. En diálogo exclusivo con Mundo Gremial, el trabajador reconstruyó el conflicto y dejó un mensaje dirigido a quienes respaldaron electoralmente a Javier Milei: "La próxima vez aprendan a votar".
Alter fue constituida en 1970 y se dedicaba a la elaboración de tejidos de punto de poliéster, lycra y otros materiales con elastómero. Su producción estaba destinada principalmente a ropa deportiva, trajes de baño, calzas, corsetería y lencería. También brindaba servicios de tintorería, terminación y sublimación para otras empresas.
"El dueño bajó y dijo que hasta acá había llegado"
Benítez explicó que los problemas laborales comenzaron a profundizarse en diciembre de 2025, cuando la compañía implementó un esquema de suspensiones que continuó hasta mediados de julio. Posteriormente presentó un procedimiento preventivo de crisis ante la autoridad laboral, aunque el trabajador aseguró que no fue aprobado por falta de documentación.
"El 24 de julio echaron aproximadamente a 28 o 30 compañeros alegando el artículo 247. No les pagaron la indemnización y la fábrica siguió trabajando porque nos dijeron que era una reducción de personal que debían hacer sí o sí. El 16 de septiembre bajó el dueño, habló con nosotros y dijo que no podía seguir más, que hasta acá había llegado", relató.
De acuerdo con su testimonio, en la planta quedaban entre 35 y 40 trabajadores. "Nos dijo que había buscado de todas las maneras posibles, que no consiguió inversores y que la industria textil estaba muy mal. También nos explicó que estaba esperando al síndico porque había solicitado la convocatoria de acreedores. Éramos entre 35 y 40 compañeros y a todos nos dieron la copia del telegrama", agregó.
Mundo Gremial había anticipado los despidos en Alter
El 5 de agosto, Mundo Gremial ya había advertido sobre más de veinte despidos en Alter y sobre la falta de pago de las indemnizaciones correspondientes. En aquel momento, la Agrupación Peronista Textil Andrés Framini acompañó una movilización realizada frente a la planta de Berazategui. Los trabajadores reclamaron la reincorporación de los cesanteados o el pago completo de las indemnizaciones. También cuestionaron al propietario de la firma, Antonio Trinca, porque la empresa pretendía aplicar una compensación reducida mediante el artículo 247.
La entrevista con Benítez confirmó que el conflicto siguió sin resolverse. "Los echaron y no les pagaron la indemnización. Se siguió trabajando, pero ahora nos ocurrió lo mismo a nosotros. Nos dijeron que nos iban a pagar el mes, el proporcional de vacaciones y el aguinaldo. El telegrama también llegaría con el artículo 247", explicó.
La empresa alegó una caída del 68% en su facturación
La empresa comunicó a los empleados que deberían iniciar acciones legales y esperar una eventual venta del predio para intentar cobrar sus indemnizaciones. Los trabajadores rechazan la reducción pretendida y exigen recibir el ciento por ciento de lo que consideran que les corresponde.
En las cartas documento enviadas a los despedidos, Alter afirmó que atravesaba una situación de "insolvencia operativa" provocada por el derrumbe de las ventas, la apertura de las importaciones, la caída del consumo y el incremento de los costos.
La compañía aseguró haber sufrido durante los últimos doce meses "una extrema y alarmante disminución del 68% en la facturación". También mencionó la falta de materias primas, la pérdida de rentabilidad, las deudas con proveedores y las dificultades para conseguir financiamiento externo.
Los números presentados por la propia firma mostraron que la venta promedio de telas de producción propia pasó de 37.516 a 21.242 kilos entre 2025 y abril de 2026, una caída del 43%. En la tintorería a fasón, los kilos procesados descendieron de 27.419 a 8.625, lo que representó una contracción del 68%.
El concurso preventivo y una crisis que terminó en el cierre
La primera solicitud de concurso preventivo fue presentada el 11 de junio ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°6. El pedido fue rechazado el 6 de agosto porque la compañía no completó dentro del plazo la documentación requerida por el tribunal.
La compañía sostuvo que intentó evitar el cierre mediante suspensiones concertadas con SETIA y AOT, renegociaciones con proveedores y planes de pago impositivos. Para Benítez, esos argumentos no pueden trasladar toda la responsabilidad sobre los trabajadores que sostuvieron la producción durante años.
"El Gobierno que tenemos se caga en la industria nacional y se caga en los trabajadores. Nosotros estamos pagando las consecuencias de aquello que supuestamente iba a pagar la casta. Ellos se reajustan sus dietas por inflación mientras nosotros estuvimos un año sin paritaria y después tuvimos aumentos vergonzosos del 1% mensual", manifestó el trabajador despedido afectado por el cierra de la empresa.
"No lo digo para pegarle a nadie ni para dividir, porque justamente eso es lo que buscan. Hubo compañeros que creyeron en este Presidente, que lo apoyaron y que hoy se quedaron en la calle con nosotros. Lo mismo está pasando en muchos otros lugares", señaló.
La situación de Alter se desarrolla en medio de una crisis generalizada del sector. La producción textil cayó 26,5% entre enero y mayo de 2026, la utilización de la capacidad instalada descendió al 46,6% en junio y durante los primeros cuatro meses del año dejaron de operar 115 establecimientos.
Fuente y fotos: Mundo Gremial












