El Gobierno dispuso el fin del programa Remediar a través de la derogación de la Resolución 3424 emitida por la administración del Frente de Todos en el 2021 mediante la cual había surgido el vademécum de medicamentos esenciales. En paralelo, anunciaron la creación de un Plan Nacional para Enfermedades Cardiovasculares. Entre los principios activos que ya no figuran en la nueva nómina se encuentran la levotiroxina, utilizada para tratar trastornos de la tiroides; la metformina, indicada para pacientes con diabetes; la amoxicilina, uno de los antibióticos más utilizados; el salbutamol, empleado para afecciones respiratorias; el fluconazol, utilizado para tratar infecciones por hongos; la loratadina, indicada para cuadros alérgicos, y distintos anticonceptivos.
La decisión dejó fuera de la cobertura nacional a una decena de activos básicos entre los que se encuentran la levotiroxina, los anticonceptivos, la metformina, la amoxicilina, el salbutamol, el fluconazol, la loratadina y otros.
Cuáles son los medicamentos que quedan
A partir del nuevo esquema, cada provincia deberá hacerse cargo de comprar el resto de los medicamentos esenciales. Para ello deberán utilizar presupuesto propio aunque podrán tomar de referencia el listado del 2021.
Este nuevo listado de esenciales que cobra vigencia hoy mismo solo deja en pie a seis drogas: el ácido acetilsalisílico, la atorvastatina, el candesartán, la hidroclorotiazida, el ramipril y la rosuvastatina. El ministerio de Salud dispuso el fin del programa implementado por la administración del Frente de Todos.
Una resolución publicada en el Boletín Oficial reemplaza el vademécum nacional de medicamentos esenciales por un listado cardiovascular. El programa estuvo vigente durante 23 años. Durante casi dos décadas y media, millones de personas que se atendían en la salud pública concurrían a la consulta en cualquiera de los más de 8000 centros del país y se iban con el remedio indicado sin pasar por la farmacia ni necesidad de afrontar el gasto de bolsillo. La disolución de ese circuito, que cubría 98 drogas consideradas esenciales, venía registrándose en silencio desde hace más de dos años, pero este jueves se firmó su certificado de defunción.
La resolución 297/2026 del Ministerio de Salud, publicada este jueves en el Boletín Oficial, aprueba el nuevo "Listado de Medicamentos Esenciales para la Prevención y Tratamiento de Enfermedades Vasculares en el Primer Nivel de Atención". Al hacerlo, deroga la Resolución 3424 de 2021, que establecía un vademécum amplio de referencia (con 128 medicamentos esenciales) para la distribución de botiquines y compras centralizadas del “Programa Remediar” en centros de atención primaria, y deja solo seis drogas de las 98 que contenía el listado original: aspirina, atorvastatina (para reducir los niveles altos de colesterol), candesartán (contra la hipertensión), hidroclorotiazida (diurético), ramipril (antihipertensivo) y rosuvastatina (para controlar el colesterol elevado). Les traslada a las provincias la responsabilidad de adquirir el resto de los medicamentos, como anticonceptivos, levotiroxina (para el hipotiroidismo), metformina (contra la diabetes), amoxicilina (antibiótico), albutamol (broncodilatador), fluconazol (antifúngico) y loratadina (antihistáminico/antialérgico), entre otros muy consumidos.
Sonia Tarragona, economista y ex viceministra de Salud, subraya que "esos medicamentos se les daban en forma gratuita a 19 millones de personas que se atendían en el sistema público, ya fuera en un Centro de Atención Primaria (CAP) o en un hospital, tanto para dolencias agudas como crónicas. Todas las medicaciones para las enfermedades más prevalentes en mayores de 40 estaban en el centro de atención cubiertas en un ciento por ciento por el Plan Remediar desde hace 23 años”.
El Ministerio sostiene que las enfermedades vasculares son la principal causa de muerte del país y representan entre el 28% y el 32% de las defunciones. Junto con el listado aprobó un plan nacional de salud vascular para 2026-2030, que incluye la "polipíldora", un único comprimido que combina un antihipertensivo y una estatina.
La norma aclara que no altera las responsabilidades de las provincias y de la Ciudad de Buenos Aires en la provisión de medicamentos para otras condiciones, y que ni el plan ni el listado implican erogaciones presupuestarias adicionales. Es decir, que lo que Nación deja de comprar de manera centralizada tendrán que financiarlo las jurisdicciones con presupuesto propio.
Diversas fuentes destacan que las provincias están calculando cuánto les va a salir reemplazar todo lo que Nación deja de mandar y están alarmadas, ya que además del Plan Remediar tienen que hacerse cargo de todos los insumos de salud sexual, de género y diversidad, determinaciones de VIH, y otras. A todo esto, se suman las reducciones drásticas en la provisión de medicamentos oncológicos: el Gobierno nacional aplicó un recorte de 5.000 millones de pesos (aproximadamente el 33% del presupuesto original de $15.061 millones) destinado al programa de investigación, prevención, detección temprana y tratamiento del cáncer.
La medida fue formalizada a través de la Decisión Administrativa 20/2026 dentro de un ajuste general de más de $63.000 millones. Desde el Ministerio de Salud sostuvieron que la entrega de medicación oncológica de alto costo y los tratamientos a través de organismos como el Banco de Drogas continúan garantizados, aunque médicos, organizaciones de pacientes y gremios de la salud advierten sobre demoras, recortes en personal y un incremento en el rechazo o freno de medicaciones esenciales para pacientes sin obra social.
En el caso de la provincia de Buenos Aires, se registró una contracción significativa en la cobertura y volumen de provisión de fármacos entre 2023 y 2026. La cantidad de centros de salud abastecidos se redujo de 1.617 a 1.132, mientras que los botiquines distribuidos cayeron de 5.142 a 2.110. En términos de volumen, las unidades mínimas de medicamentos tuvieron una reducción superior al 55%. De acuerdo con datos oficiales, el presupuesto vigente del Remediar pasó de 87.198 millones de pesos constantes de septiembre de 2026 a 36.018.
Todo esto ocurre en un escenario en el que, durante los últimos dos años, los adultos mayores fueron perdiendo, además, cobertura del PAMI, que eliminó medicamentos de su vademécum gratuito y los pasó a “venta libre”. Esto hizo que muchos de ellos empezaran entonces a retirar su medicación crónica en el Remediar. Ahora también pierden esto.
Según un análisis de Tarragona, entre julio de 2025 y de 2026, el ingreso total de los jubilados creció un 27%, pero los precios de los 48 medicamentos más consumidos por los adultos mayores subieron un 40%. Seguramente esta brecha explica la reacción de tantas personas que van a la farmacia y se retiran resignando parte de los medicamentos indicados porque no pueden pagarlo.
El Remediar se creó en 2002, durante la presidencia de Eduardo Duhalde y a instancias del entonces ministro Ginés González García. El contexto era el de la emergencia sanitaria nacional: millones de personas por debajo de la línea de pobreza o sin obra social que podían recibir una receta, pero no pagar el tratamiento. Se financió con créditos del BID, y para septiembre de 2003 el Consejo Federal de Salud ya hablaba de extender el programa hasta 2007.
La idea era simple, pero eficaz: armar botiquines con medicamentos esenciales y entregarlos directamente a los centros de atención primaria. Y fue tan efectiva que se mantuvo a lo largo de un cuarto de siglo, con altibajos en las distintas gestiones.
La ministra Carla Vizzotti aumentó el número de botiquines y de medicamentos, el programa llegó a más de 8.100 centros de salud y alcanzó a dar respuesta al 80% de las consultas de primer nivel de atención.
La actual resolución se presenta como una actualización técnica, un listado "orientativo" que prioriza la primera causa de muerte, las patologías cardiovasculares. La medida se encuadra en la aprobación del Plan Nacional de Abordaje Integral de Salud Vascular 2026-2030 que incluye la incorporación del infarto agudo de miocardio, el accidente cerebrovascular (ACV) y la insuficiencia cardíaca descompensada a los eventos de notificación obligatoria. Desde el Ministerio de Salud destacaron en diálogo con El Destape que “el ACV, la insuficiencia cardíaca y el infarto agudo de miocardio sean eventos de notificación obligatoria permite contar con información consolidada para tomar mejores decisiones”.
Fuente y fotos: Ámbito Financiero - El Destape




