Ridículo, Milei celebró sus “éxitos” y prometió más ajuste, mientras sonaban cacerolazos en CABA.
“Lo peor ya pasó” fue una de las frases menos creíbles pronunciadas por el presidente en un discurso vacío de certezas. Sin decir datos de inflación, intentó convencer al capital financiero sobre el rumbo económico. Para las mayorías sociales no hubo respuesta, los cacerolazos convocados expresan el malestar social en aumento.
A través de un discurso grabado que duró apenas 20 minutos, el presidente confirmó el envío del proyecto de Presupuesto 2026, que deberá ser tratado en el Congreso. Lo hizo sin mencionar los ejes centrales, tampoco datos clave como la proyección de inflación. El mensaje, transmitido a todo el país por cadena nacional, se dio en el peor momento del gobierno, tras la contundente derrota en las elecciones de PBA.
Un Milei “sosegado” confirmó que buscará profundizar el rumbo de ajuste fiscal exigido por el FMI. El presupuesto es la hoja de ruta donde se trazan las prioridades económicas del gobierno: es la ley de leyes, la que indica qué se prioriza, qué se ajusta y a qué se destina cada peso. Pero el discurso de Milei estuvo vacío de certezas y lleno de súplicas, como a los gobernadores para que le den su apoyo en la aprobación del Presupuesto.
Volvió a hablar de “éxitos” al referirse a la baja de la inflación, algo que sucedió a costa de una fuerte recesión y después de haberla disparado al 25 % en su primer mes de gestión. Es como celebrar haber apagado el incendio que vos mismo encendiste. De la baja de la pobreza, pero el constante endeudamiento de los hogares para llegar a fin de mes o el pluriempleo lo que confirman es la existencia de trabajadores pobres. Los resultados del 7 de septiembre mostraron un fuerte rechazo a las políticas de ajuste del gobierno, incluso en sectores que lo habían apoyado en 2023.
El presidente sostuvo que el Presupuesto incluye subas por encima de la inflación 2026 para jubilados, para salud, educación y para las personas con discapacidad que reciben una pensión. Pero se trata de una gran estafa sobre sectores que son brutalmente ajustados por las políticas de el equilibrio fiscal. Luego del discurso presidencial se conoció que la inflación proyectada para el próximo año es de 10,1%, Se trata de una estafa mayúscula porque ante las dudas sobre la sostenibilidad de este plan económico, de atraso cambiario y sin acumulación de reservas, lo que se refuerza son las expectativas de devaluación, que presionarán la suba interna de precios.
No es la primera vez que Milei dice que “lo peor ya pasó”, demostrando su alejada percepción de la realidad. En la previa al mensaje oficial, este lunes se vivió otra jornada de nerviosismo en los “mercados” fue con fuertes caídas en los bonos, el dólar mayorista cerrando muy cerca del techo de la banda ($1467) y el riesgo país en disparada rozando los 1.200 puntos.#CadenaNacional Discurso vacío, lleno de los mismos lugares comunes de todos los que ejecutan la partitura del FMI. En síntesis, nueva muestra que no es más que "un gatito mimoso del poder económico", como diría mi amiga @myriambregman
— Christian Castillo (@chipicastillo) September 16, 2025
Fue un discurso dirigido a convencer al capital financiero que continuarán aplicando las recetas de ajuste fiscal para pagar la deuda, intentando apartar los fantasmas del default que crecen cuando se dispara el riesgo país. También que intentarán aprobar las reformas estructurales exigidas por el Fondo y por un sector empresarial. Pero el problema del gobierno para lograr avanzar con estos ataques es su debilidad política, y al mismo tiempo el creciente malestar social. Como señalo Nicolás Del Caño en redes sociales “Ya se demostró que el equilibrio fiscal de Milei y el FMI es con el hambre de los jubilados, ajuste a las universidades, personas con discapacidad y todo el pueblo trabajador. Hay que derrotar a Milei y sus cómplices. Huelga general ya.”
Este miércoles hay una movilización en las inmediaciones del Congreso para repudiar el veto presidencial al aumento a los fondos para universidades y hospitales pediátricos. Participarán distintos sectores sociales en lucha como los jubilados y jubiladas, estudiantes y docentes, trabajadores de la salud, acompañados por organizaciones sociales y políticas.
FUENTE Y FOTOS: La Izquierda Diario
