En el marco del tráfico ilegal de fauna silvestre, interceptaron un camión en la Ruta Nacional Nº 34 que trasladaba más de 500 ejemplares en condiciones precarias desde Santiago del Estero. El mayor decomiso registrado fue derivado un centro de rescate.
Un operativo de control vial permitió rescatar más de 500 animales silvestres que eran transportados ilegalmente hacia la provincia de Buenos Aires. El procedimiento se realizó sobre la Ruta Nacional 34, donde fuerzas nacionales interceptaron un camión que circulaba con fauna en infracción a la normativa vigente.
De acuerdo a lo manifestado por el chofer, los ejemplares provenían de Monte Quemado, Campo Gallo y de la ciudad de Santiago del Estero. Durante la inspección se constató que aves y reptiles eran trasladados en condiciones incompatibles con su bienestar, hacinados y sin las mínimas garantías sanitarias.
El decomiso, considerado inédito por la magnitud, incluyó 219 loros habladores, 146 tortugas terrestres, 33 pepiteros de collar, 28 jilgueros, 105 reina mora y 16 corbatitas. Los animales fueron incautados cuando eran trasladados con destino final al territorio bonaerense.
Tras el procedimiento, los ejemplares fueron derivados al Centro de Rescate, Investigación e Interpretación de Fauna (CRIIF) “La Esmeralda”, ubicado en la ciudad de Santa Fe. Allí cumplen cuarentena sanitaria obligatoria y reciben evaluación clínica, asistencia veterinaria y monitoreo conductual por parte del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático provincial.
Desde el centro indicaron que, una vez otorgadas las altas sanitarias correspondientes, se evaluará técnicamente la posibilidad de reinserción de los animales en ambientes naturales adecuados, bajo estrictos criterios técnicos, sanitarios y ecológicos, priorizando su bienestar y la conservación de las especies.
Tráfico ilegal de fauna y avance de la investigación
El tráfico ilegal de animales silvestres constituye una de las principales amenazas para la biodiversidad, ya que la captura y el transporte generan altos niveles de estrés, lesiones y elevada mortalidad, además de impactos irreversibles sobre los ecosistemas. En este caso, se incautó el teléfono celular del conductor del camión, cuyo análisis podría aportar información clave para profundizar la investigación y avanzar en la desarticulación de posibles circuitos de tráfico ilegal.
Fuente y fotos: Nuevo Diario

