El diputado Eduardo Valdés presentó un proyecto de resolución para que el Poder Ejecutivo detalle el presupuesto y las políticas destinadas a la salud mental. La iniciativa advierte sobre la vulnerabilidad extrema de la población y el impacto del ajuste en la asistencia pública.
La Cámara de Diputados recibió un pedido formal de explicaciones dirigido al Gobierno Nacional por la crítica situación sanitaria en materia psicológica.
El legislador de Unión por la Patria, Eduardo Valdés, encabezó la presentación de un proyecto que busca transparentar la gestión estatal frente al alza en la tasa de muertes por autodeterminación y el estado general de los padecimientos psíquicos. El parlamentario cuestionó la postura de la actual administración ante el agravamiento de los indicadores sociales y de salud.
"La crisis de salud mental es alarmante y el Estado no puede mirar para otro lado. Es imprescindible saber qué está haciendo el Gobierno frente a esta situación, si es que está haciendo algo o simplemente está abandonando a su suerte a las personas que necesitan asistencia", sentenció Valdés.
El foco en el presupuesto y la prevención
El requerimiento exige que el Ministerio de Salud brinde precisiones sobre el dinero asignado y efectivamente gastado en el área. Asimismo, solicita datos sobre el funcionamiento de la Dirección Nacional de Salud Mental y el nivel de cumplimiento de la Ley Nacional de Prevención ante estas situaciones. El documento hace especial énfasis en el crecimiento de casos entre los sectores más jóvenes de la sociedad.
Para Valdés, el panorama actual combina carencias estructurales con una coyuntura económica asfixiante. "Estamos ante un escenario de alta vulnerabilidad emocional, con un incremento sostenido de consultas, internaciones y casos vinculados a consumos problemáticos, en un contexto de crisis económica y social", remarcó el dirigente peronista.
Denuncia por desfinanciamiento
El pedido de informes también indaga sobre la continuidad de programas esenciales, la provisión de fármacos y el estado de las residencias terapéuticas. El diputado vinculó directamente el deterioro del bienestar mental con las decisiones de recorte en el gasto público.
"El deterioro de las condiciones de vida, la precarización laboral y el desfinanciamiento de políticas públicas tienen consecuencias directas en la salud mental de la población", señaló el legislador, quien concluyó con un llamado a la acción inmediata: "Se trata de un problema estructural que requiere políticas públicas urgentes, integrales y sostenidas en el tiempo. No podemos naturalizar cifras que expresan sufrimiento y abandono".
Fuente y fotos: Crónica
