El Gobierno nacional ha decidido bajar a cero el abastecimiento a los establecimientos fabriles. La actividad citrícola advierte sobre el impacto en las exportaciones. Los industriales, a su vez, plantearon las fuertes asimetrías que existen en el precio que se cobra por el gas natural.
Citrus, al filo de la parálisis
La Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (Acnoa) expresó su preocupación por los cortes de suministro de gas natural para las industrias de Tucumán y advirtió que la falta del fluido y el fuerte incremento de los costos energéticos ponen en riesgo la continuidad de la zafra en toda la región. La entidad sostuvo que las actuales restricciones obligan a las industrias locales a evaluar la paralización total de sus operaciones.
Según explicó la comisión directiva de Acnoa en un comunicado, la situación se agravó luego del reordenamiento energético nacional, que afectó los compromisos de abastecimiento previstos para la Zona Norte del país, a pesar de las gestiones realizadas en mayo junto con el Gobierno provincial ante la Secretaría de Energía de la Nación. La entidad indicó en el texto que las plantas procesadoras de Tucumán ingresaron en un esquema de “Rampa 0”, hasta nuevo aviso, lo que implica severas restricciones en el suministro.
A la vez, alertó que el volumen de Gas de Cuenca Norte conseguido el mes pasado no alcanza para sostener los procesos productivos, lo que incrementó el riesgo de que las industrias deban detener completamente sus operaciones. Acnoa también advirtió que el actual esquema obliga al sector a recurrir al mercado internacional para adquirir Gas Natural Licuado (GNL), cuyo precio trepó hasta los U$S24 por millón de BTU.
Según la institución, ese valor cuadruplica e incluso quintuplica el costo del gas de red necesario para mantener la competitividad, lo que vuelve inviable el procesamiento de la producción y genera pérdidas que no pueden trasladarse al precio de exportación. En ese contexto, la Asociación sostuvo que una paralización total o parcial de la industria del limón afectaría las exportaciones y el ingreso de divisas en plena zafra, además de impactar de forma directa sobre unos 50.000 trabajadores entre empleos directos e indirectos.
Sin fluido hasta nuevo aviso
Atender la demanda prioritaria. Ese es el argumento que la distribuidora Naturgy planteó a los industriales tucumanos al comunicar, oficialmente, la reducción del consumo de gas natural a la actividad a cero, un régimen que técnicamente se conoce como “rampas de corte cero metro cúbico”. Si bien las actividades conocían de esta situación, lo preocupante es que el sistema energético nacional transmitió que esta decisión se adoptará “hasta nuevo aviso”.
El Gobierno nacional ha decidido bajar a cero el abastecimiento debido a las bajas temperaturas y a los pronósticos que se anticipan para los próximos días. De esa manera, se garantizará la provisión a la demanda prioritaria, donde se encuentran los usuarios residenciales, las escuelas y los hospitales.
“A los efectos del presente, se entiende por rampa de corte al tiempo mínimo indispensable para finalizar el procesamiento de los productos actualmente en curso dentro de la planta, procediendo luego a la reducción total del consumo (0 m³).
“Asimismo, en caso de contar con volúmenes de gas asignados desde la Cuenca Noroeste, estos podrán ser utilizados únicamente hasta alcanzar el límite autorizado”, detalló la distribuidora en una carta enviada a los principales actores económicos del sector privado tucumano. La misiva señala, además, que se requiere “el estricto acatamiento de la medida, destacando que cualquier desvío o incumplimiento podría comprometer el equilibrio del sistema, generar desbalances y afectar el abastecimiento regular de la demanda”. Una situación similar se observó en las estaciones expendedoras de Gas Natural Comprimido (GNC).
“Lo que inquieta de esta situación es que no abrieron ventana, como otras veces, de hasta 72 horas. Con la ola polar, la situación inquieta más porque gas no habrá bajo el esquema actual. Más allá de los anuncios por la reversión, el norte terminó siendo el furgón de cola en esta oportunidad”, señaló a LA GACETA uno de los principales referentes de la industria local. En el sector citrícola, por ejemplo, algunos establecimientos han dejado de recibir fruta y sólo están procesando la existencia en planta, con los volúmenes de fluido contratado hace algunas semanas. La mayoría ha decidido dejar de secar cáscara que, a su vez, es ofrecida a los feet lot para la alimentación del ganado.
La Unión Industrial de Tucumán realizó un relevamiento entre distintos sectores, con el fin de establecer el grado de compromiso que significa esta interrupción de la demanda de gas. Su titular, Jorge Rocchia Ferro, señala a LA GACETA que se presenta una medida excepcional, frente al elevado costo del fluido para esta parte del país y que puede llegar hasta U$S25, de ocho a 10 veces más que el valor que se paga en el centro del país.
Industrias, en alerta
La Unión Industrial de Tucumán (UIT) expresó su “profunda preocupación por las restricciones” en el abastecimiento que afectan a las industrias del Norte Argentino, y consideró que se trata de “una decisión que compromete la producción, el empleo y la competitividad de las economías regionales”. Mediante un comunicado oficial, la UIT cuestionó que la medida dispuesta por el gobierno de Javier Milei perjudica al Norte argentino, sin que se registre en la región temperaturas extremas, como sí ocurre en la zona sur y centro del país. “Resulta difícil comprender que, sin registrarse temperaturas extremas que justifiquen una situación de emergencia, nuevamente el Norte sea el principal perjudicado por las limitaciones del sistema energético. Esta situación obliga a numerosas empresas a afrontar costos extraordinarios, llegando incluso a pagar por gas importado valores cercanos a los U$S27 por millón de BTU, mientras en otras regiones del país ese mismo insumo ronda los U$S3”.
En otra parte del comunicado, la UIT valoró las gestiones que viene realizando el Gobierno provincial “para defender los intereses de la industria tucumana y procurar alternativas de abastecimiento”. En esa línea, apuntó a la administración central: “La solución definitiva depende de decisiones que debe adoptar el Gobierno nacional”. “Lo que hoy queda en el aire es una pregunta que merece una respuesta clara: ¿quién se beneficia con este esquema que obliga a las industrias a pagar un gas hasta nueve veces más caro?”, criticó la central industrial. Y agregó: “es indispensable despejar cualquier duda y garantizar absoluta transparencia en el funcionamiento del mercado energético. Las empresas y los trabajadores del Norte no pueden ser quienes soporten las consecuencias de decisiones que afectan la producción nacional”.
Fuente y fotos: La Gaceta

